Integración Dinamica

Terapia de Integración Dinámica

Un método evolutivo para la transformación y expansión de la consciencia

Terapia de ID

La información obtenida en los Estados de Conciencia Expandida permite reestructurar el origen del síntoma.

La Terapia de Integración Dinámica se basa en sintonizar un estado de conciencia expandida que nos permite acceder directamente al origen espiritual de los conflictos. A través de la canalización de la guía espiritual, abordamos cada caso de forma precisa para que el consultante construya la resolución única que su alma necesita para integrar el aprendizaje.

Este enfoque favorece la transformación desde el origen, generando resoluciones rápidas y cambios duraderos que se expresan en todos los planos de la experiencia (bio-psico-socio-espiritual).

El Camino: Del Sufrimiento a la Totalidad

El sufrimiento suele ser un estado de consciencia restrictivo donde nos percibimos aislados de los demás y de nuestra propia esencia. A través de la Integración Dinámica, entrenamos gradualmente la percepción para superar el pensamiento racional, acceder a la experiencia directa y percibir capas de la realidad cada vez más profundas.

El proceso se despliega en tres etapas fundamentales:

Consciencia Corporal y Energética: Comenzamos ampliando la sensibilidad de las sensaciones físicas internas hasta percibir el campo energético (biofield) y su constante fluir.

Estructura Psíquica y Circulación: Construimos un yo fuerte y flexible mediante la liberación de los tres ejes básicos del sistema energético: Eje Vertical del Yo, Eje Horizontal Social y Eje Anteroposterior Temporal.

Despliegue Espiritual: A medida que la consciencia se amplía, desarrollamos la intuición, la capacidad de canalización, la sintonización y el acceso voluntario al plano espiritual.

Formación Profesional

El entrenamiento se basa en un profundo trabajo personal de desarrollo de la consciencia y sanación, guiado por un acompañamiento personalizado orientado a desarrollar las capacidades necesarias para la práctica. Entre ellas se incluyen la percepción suprasensible, el manejo manual y voluntario de la energía, la intuición, la canalización, la sintonización, la mediumnidad, el manejo de entidades y el conocimiento de los propios guías espirituales, entre otras.

La formación conlleva, además, una sólida base teórica que abarca las diferentes escuelas de psicología (psicoanálisis, cognitivo-conductual, humanista, psicocorporal, y transpersonal), las neurociencias, el misticismo tradicional de Oriente y Occidente. Además, se realizan prácticas terapéuticas supervisadas durante todo el segundo año para asegurar el nivel de la práctica profesional de los egresados.